Fumaria

fumariaLa fumaria, también conocida como palomilla o sangre de cristo, es una planta cuyos alcaloides ejercen un efecto muy beneficioso sobre la vesícula biliar con lo cual mejora la digestión y evita también la formación de cálculos biliares. Esta planta es usada como suplemento para la pérdida de peso porque además de mejorar considerablemente el funcionamiento de nuestro hígado para eliminar toxinas, también ayuda a nuestro sistema digestivo a procesar adecuadamente los alimentos que consumimos. Es conocida como una ayuda extra para perder peso gracias a que se trata de una planta con propiedades diuréticas y depurativas, algo esencial a la hora de que deshacernos de los kilos de más.

   

Propiedades de la fumaria

Aunque actualmente la fumaria se utiliza mayormente como suplemento para los tratamientos contra la obesidad, desde siempre se han conocido los otros muchos beneficios que esta planta nos otorga. La fumaria es diurética, depurativa, colerético e incluso tónica, con los cual es muy eficiente contra las náuseas y malestares producidos por una mal funcionamiento hepático. Pero sobretodo sus acciones beneficiosas se centran bastante en el sistema digestivo, siendo capaz de calmar los espasmos intestinales y aliviar algunos tipos de estreñimiento. Puede funcionar como un laxante suave pero efectivo a la vez que puede ser usado como un buen depurativo sanguíneo e incluso para tratar la anemia.

   

Contraindicaciones de la fumaria

La fumaria es una planta y por tanto es de origen natural, pero esto no siempre significa que pueda provocar problemas de salud a ciertas personas. No debemos consumir los productos naturales creyendo que siempre nos afectaran de forma beneficiosa. En el caso de la fumaria no se conocen efectos secundarios pero si hay que tener en cuenta ciertas cosas como que está contraindicada en personas con hipertensión o hipotensión, embarazado y lactancia o con glaucoma. Por otro lado, puede presentar cierto grado de toxicidad por el alto contenido en alcaloides y por eso es recomendable que los tratamientos no sean largos y con periodos de descanso. En los casos de problemas con la tensión arterial, se recomienda consultar antes con su médico de cabecera y llevar un estricto seguimiento.